Ventajas

  • Precio: La fabricación industrializada reduce considerablemente los costes, y de manera adicional, su producción en cadena. La relación precio / calidad-confort es óptima.
  • Calidad: Al tratarse de un proceso industrializado en fábrica, existe mayor control de calidad de los materiales, del proceso constructivo y del producto terminado.
  • Rapidez: Breves plazos de entrega gracias al ahorro en los tiempos de ejecución (más del 70%) y al sencillo transporte de los módulos de medidas estándar.
  • Sostenibilidad: Gran eficiencia en los procesos, minimizándose el consumo de recursos y de energía, al mismo tiempo que se recicla. El usuario está seguro de que va a vivir en una casa ecológica, eficiente y sostenible. Esta forma de edificar aporta una solución completamente reciclable que supone una reducción de la huella CO2 en un 50%. En su fabricación, al reciclar contenedores marítimos obsoletos, se minimiza la emisión de CO2 doblemente, evitando por un lado el consumo que implica su eliminación y suprimiendo por otro la elaboración de la estructura portante. En su vida útil se reduce también la huella de CO2 con una emisión de 12 a 17 KgCO2/m2 al año, consiguiendo una calificación mínima ‘C.
  • Versatilidad: El modelo de diseño permite la posibilidad de desmontar, reutilizar y reubicar los módulos y componentes adquiridos.
  • Potencial: Al tratarse de un sistema modular de piezas independientes combinadas, goza de gran escalabilidad. El edificio puede ir creciendo en el tiempo en función de las necesidades futuras de forma rápida y eficaz según la demanda requerida por sus habitantes o usuarios, sin afectar a la distribución interior. Resulta un producto especialmente idóneo para ampliaciones, puntuales o sucesivas, de edificios existentes mediante la adquisición de unidades sueltas, disminuyéndose los impactos en ellos y en su entorno construido.
  • Seguridad laboral: La siniestralidad laboral durante la construcción de la vivienda es mínima, como consecuencia de la ubicación de los procesos de fabricación y montaje en entornos controlados, y del reducido tiempo de montaje en obra.
  • Presupuestos cerrados: El presupuesto de obra no se dispara ni sufre incrementos inesperados, pudiéndose cerrar un precio a la firma del encargo.
  • Normativa: Se garantiza que la edificación cuenta con todas las prestaciones, y cumple con las exigencias de las normativas más estrictas, como el Código Técnico de la Edificación, especialmente en los aspectos antisísmicos y climáticos.
  • Implantación: Los contenedores marítimos, por tratarse de unos elementos cuyo uso está estandarizado,  son una excelente materia prima que permite implantar una fábrica y producir nuestros edificios en cualquier lugar del mundo.